El reconocido productor televisivo Gustavo Yankelevich rompió el silencio sobre la causa judicial que involucró a su exyerno, Darío Giordano, y a sus nietos, Valentín y Franco. La revelación surge tras las recientes declaraciones de Valentín Yankelevich, quien denunció haber sufrido maltrato físico y psicológico durante su infancia, poniendo nuevamente el foco en el proceso legal inconcluso.
El origen de la intervención judicial
Yankelevich aclaró que la familia nunca tuvo la intención de iniciar una causa penal, sino que el proceso fue impulsado de oficio por la Oficina de Violencia Familiar. Según explicó el productor en diálogo con Telefe Noticias, el objetivo central de la familia era garantizar el bienestar y la protección de los menores, buscando un entorno más seguro tras el fallecimiento de Romina Yan.
El trauma de la Cámara Gesell
El punto de quiebre que derivó en el archivo del expediente fue una instancia en la Cámara Gesell. El productor relató que, al llegar al edificio judicial, los niños se encontraron con su padre en la entrada, lo que les generó un cuadro de angustia y pánico. Según su testimonio, sus nietos se negaron a declarar ante la posibilidad de que Giordano estuviera presente, un derecho que la fiscalía mantenía vigente en ese entonces.
La decisión de no avanzar
«Los chicos no estaban para declarar si él estaba ahí mirándolos», explicó Yankelevich, quien priorizó en aquel momento el cuidado emocional de Valentín y Franco por sobre la continuidad del proceso penal. Ante la negativa de los menores de enfrentar esa instancia bajo dichas condiciones, la investigación quedó sin las pruebas testimoniales necesarias, lo que provocó el cierre definitivo de la causa sin una sentencia firme.
