La quinta Marcha Federal Universitaria, que tuvo lugar frente al Congreso de la Nación, se vio empañada por graves incidentes entre grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad. Los disturbios, que se extendieron por más de dos horas, tuvieron como epicentro la intersección de Rivadavia entre Callao y Rodríguez Peña, mientras el acto central de la protesta se desarrollaba en las inmediaciones.
Detalles de los enfrentamientos y operativo de seguridad
El conflicto se desató cuando individuos encapuchados comenzaron a arrojar piedras contra el vallado perimetral del palacio legislativo. Ante esta situación, efectivos de Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal respondieron con gases lacrimógenos, balas de goma y el uso de un camión hidrante para contener a los grupos más agresivos. Como resultado de la jornada, se registraron 25 personas detenidas y ocho miembros de las fuerzas de seguridad heridos por elementos contundentes.
Impacto en el Congreso y el sector educativo
La tensión alcanzó el interior del recinto legislativo, donde fuentes parlamentarias informaron que el gas lacrimógeno afectó a varios diputados que debieron abandonar sus despachos. En paralelo, la marcha original —que congregó a miles de docentes, estudiantes y trabajadores exigiendo la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario— se vio dificultada por el ruido de los enfrentamientos y las condiciones climáticas adversas.
Repercusiones oficiales
La funcionaria Alejandra Monteoliva se refirió a los hechos a través de redes sociales, calificando a los responsables como grupos que buscan imponer el caos. “El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia”, sentenció. Por su parte, el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) reportó la asistencia a dos civiles, uno de los cuales debió ser trasladado a un centro asistencial, cerrando así una jornada de alta conflictividad social en el corazón porteño.
